Alergia al polen

La prevención es el primer paso, y sin duda el más importante, en el control de cualquier enfermedad alérgica, pues si pudiésemos evitar totalmente la exposición al alérgeno o alérgenos responsables, en este caso los pólenes, no sería necesario poner en marcha ninguna otra medida terapéutica. Pero, lamentablemente, esto no es posible en los pacientes con polinosis ya que, durante la época de polinización, en el aire que respiran pueden encontrarse altas concentraciones de los pólenes a los que son alérgicos. No obstante, los pacientes sí pueden adoptar una serie de medidas destinadas a reducir la exposición ambiental a los pólenes a los que están sensibilizados.

En primer lugar, es primordial que los pacientes conozcan la época de floración de las plantas a las que son alérgicos y también, si es posible, la concentración y los distintos tipos de pólenes que hay en el aire durante el período de polinización, con el fin de poder poner en práctica en el momento adecuado las recomendaciones dadas por el alergólogo. Una información que se puede obtener consultando la web: http://www.metoffice.gov.uk/health/public/pollen-forecast.

Los recuentos de pólenes son también una herramienta útil para el alergólogo, pues le permitirá correlacionar los síntomas que refiere el paciente con la presencia en la atmósfera de determinados pólenes, ayudándole a mejorar el diagnóstico y el tratamiento etiológico.

Durante el período de polinización de las plantas a los que son alérgicos, los pacientes deben poner en práctica una serie de medidas preventivas destinadas a evitar una exposición masiva al polen:

PREVENCIÓN EN EL DOMICILIO

- Mantener las ventanas cerradas por la noche durante la época de polinización, ya que es cuando hay mayor concentración de polen en el aire.

- Permanecer el mayor tiempo posible en casa o lugares cerrados, pues la concentración de polen es menor en el interior de los edificios.

- Instalar purificadores de aire o aparatos de aire acondicionado con filtros antipolen en el domicilio.

- Aspirar en casa una vez por semana con aspiradores provistos de filtros antipolen.

- No secar la ropa en el exterior para que el polen no se quede atrapado en ella.

PREVENCIÓN EN ESPACIOS ABIERTOS

- Evitar los paseos por parques, jardines y hacer excursiones al campo o la montaña durante la época de polinización.

- Restringir las actividades al aire libre los días secos y calurosos; sobre todo entre las 5 y 10 horas de la mañana y entre las 7 y 10 de la noche.

- Durante la época de polinización evitar en lo posible las salidas a la calle, en particular los días de viento.

- Los días ventosos utilizar gafas de sol cuando se salga a espacios abiertos.

- Si se viaja en coche, mantener las ventanillas cerradas.

- Evitar viajar en moto, ya que puede empeorar al respirar una mayor cantidad de polen.

- Viajar a la costa, ya que suele haber una menor concentración de polen.

La última medida preventiva en los pacientes con polinosis, teniendo en cuenta que la alergia a los pólenes puede inducir, en algunos casos, una alergia a alimentos vegetales, sería seguir una dieta exenta de los alimentos a los que son alérgicos, es decir, aquellos alimentos a los que están sensibilizados y con los que además presentan síntomas, al comerlos o manipularlos, compatibles con una reacción alérgica. Estas recomendaciones siempre deberán ser prescritas por un alergólogo con el fin de evitar restricciones alimentarias innecesarias, ya que una prueba positiva a un alérgeno, lo que conocemos como sensibilización, no es sinónimo de alergia.